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Éxodo 3: 4-7
- ¡Moisés, Moisés! No te acerques aquí; quita las sandalias de tus pies, porque el lugar que pisas es suelo sagrado. Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Éxodo 3: 7-10
He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto, he escuchado el clamor ante sus opresores y conozco sus sufrimientos. He bajado para librarlo de la mano de los egipcios y para subirlo de esta tierra a una tierra buena y espaciosa; a una tierra que mana leche y miel, al país de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los perizitas, de los jivitas y de los jebuseos. Así pues, el clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto la opresión con que los egipcios los afligen. Ahora, pues, ve: yo te envío al faraón para que saques a mi pueblo, los israelitas, de Egipto.
Éxodo 3:12
Éxodo 3: 14-15
Yo soy el que soy. Así dirás a los israelitas: “Yo soy” me ha enviado a vosotros. Así dirás a los israelitas: Yavé, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Éste es mi nombre para siempre, por él seré recordado generación tras generación.
Éxodo 3: 16-20
Vete, reúne a los ancianos de Israel y diles: “Yavé, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: ‘Yo os he visitado y me he dado cuenta de lo que os han hecho en Egipto. Y he decidido sacaros de la aflicción de Egipto y llevaros al país de los cananeos, los hititas, los amorreos, perizitas, jivitas y jebuseos, a una tierra que mana leche y miel’”. Ellos te harán caso, y tú irás con los ancianos de Israel donde el rey de Egipto y le diréis “Yavé, el Dios de los hebreos, se nos ha aparecido; y ahora tenemos que hacer un viaje durante tres días por el desierto, para ofrecer sacrificios a Yavé, nuestro Dios”. Ya sé que el rey de Egipto no os dejará ir, a no ser forzado por una mano poderosa. Pero yo extenderé mi mano y heriré a Egipto con toda suerte de prodigios, que obraré en medio de ellos, y entonces os dejará salir.
Éxodo 3: 21-22
Haré que este pueblo obtenga el favor de los egipcios, de modo que cuando partáis, no salgáis con las manos vacías, sino que cada mujer pedirá a su vecina y a la dueña de su casa objetos de plata, objetos de oro y vestidos, que pondréis a vuestros hijos y a vuestras hijas, y así despojaréis a los egipcios.
Éxodo 4: 2-5
¿Qué tienes en tu mano? Tíralo al suelo. Extiende tu mano y agarra la serpiente por la cola. Para que crean que se te ha aparecido Yavé, el Dios de sus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Éxodo 4: 6-9
Mete tu mano en el pecho. Vuelve a meter la mano en el pecho. Así pues, si no te creen ni te hacen caso al primer prodigio, creerán al segundo. Y si tampoco creen a estos dos prodigios ni te hacen caso, tomarás agua del río y la derramarás en el suelo; y el agua que saques del río se convertirá en sangre sobre el suelo.
Éxodo 4: 11-12
¿Quién ha dado la boca al hombre? ¿Quién hace al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo, Yavé? Así pues, vete, que yo estaré en tu boca y te enseñaré lo que debes decir.
Éxodo 4: 14-17
¿No tienes a tu hermano Aarón el levita? Sé que él habla bien; además, va a salir a tu encuentro, y al verte se alegrará su corazón. Tú le hablarás y pondrás las palabras en su boca; yo estaré en tu boca y en la suya, y os enseñaré lo que habéis de hacer. Él hablará por ti al pueblo, él será tu boca y tú serás su dios. Toma este cayado en tu mano, porque con él has de hacer los prodigios.
Éxodo 4: 19,21-23
Muertos todos los que te buscaban para matarte. Cuando vuelvas a Egipto, harás delante del faraón todos los prodigios que yo he puesto en tu mano. Yo endureceré su corazón, y no dejará salir al pueblo. Y dirás al faraón: Así dice Yavé: Mi hijo primogénito es Israel. Por eso, Yo te digo: Deja salir a mi hijo para que me dé culto. Si te niegas a dejarle salir, yo daré muerte a tu hijo primogénito.
Éxodo 4:27
Éxodo 6:1
Éxodo 6: 2-8
Yo soy Yavé. Me aparecí a Abrahán, a Isaac y a Jacob como El Sadday; pero mi nombre de Yavé no se lo di a conocer. Después establecí con ellos mi alianza, para darles la tierra de Canaán, la tierra donde peregrinaron y moraron como forasteros. Y ahora, al escuchar el gemido de los israelitas, esclavizados por los egipcios, he recordado mi alianza. Por eso, di a los israelitas: Yo soy Yavé; Yo os sacaré de los duros trabajos de los egipcios, os libraré de su esclavitud y os redimiré con brazo tenso y juicios solemnes. Yo os haré mi pueblo, y seré vuestro Dios; y sabréis que yo soy Yavé, vuestro Dios, que os sacaré de la esclavitud de Egipto. Yo os introduciré en la tierra que he jurado dar a Abrahán, a Isaac y a Jacob, y os la daré en herencia. Yo, Yavé.
Éxodo 6:11
Éxodo 6:26
Éxodo 6:29
Éxodo 7: 1-5
Mira yo te hago un dios para el faraón y tu hermano Aarón será tu profeta; tú le dirás cuanto yo te mande; y Aarón, tu hermano, se lo dirá al faraón, para que deje salir a los israelitas de su país. Yo endureceré el corazón del faraón, y multiplicaré mis signos y prodigios en el país de Egipto. El faraón no os hará caso, pero yo pondré mi mano sobre Egipto y sacaré del país de Egipto a mis legiones, mi pueblo, los israelitas, con juicios solemnes. Y los egipcios reconocerán que yo soy Yavé, cuando extienda mi mano sobre Egipto y saque a los israelitas de en medio de ellos.
Éxodo 7:9
Éxodo 7: 14-18
El corazón del faraón se ha obstinado; se niega a dejar salir al pueblo. Preséntate al faraón por la mañana, cuando vaya hacia el Río. Espéralo a la orilla del Río, llevando en tu mano el cayado que se convirtió en serpiente. Y le dirás: Yavé, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti para decirte: “Deja partir a mi pueblo, para que me den culto en el desierto”; pero hasta ahora no has hecho caso. Así dice Yavé: En esto conocerás que yo soy Yavé: Con el cayado que tengo en la mano, golpearé las aguas del Río y se convertirán en sangre. Los peces del Río morirán, el Río quedará apestado y los egipcios no podrán beber agua del Río.
Éxodo 7:19
Di a Aarón: Toma tu cayado y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus canales, sus ríos, sus lagunas y sobre todas las cisternas, y se convertirán en sangre; y habrá sangre en todo el país de Egipto, en los recipientes de madera y en los de piedra.
Éxodo 7: 26-29
Preséntate al faraón y dile: Así dice Yavé: “Deja salir a mi pueblo para que me dé culto”. Si te niegas a dejarlo salir. Si te niegas a dejarlo salir, infestaré de ranas todo tu país. El Río bullirá de ranas; saltarán y entrarán en tu casa, en tu dormitorio y en tu lecho, en las casas de tus servidores y en tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas. Las ranas saltarán sobre ti, sobre tu pueblo, y sobre tus siervos.
Éxodo 8:1
Éxodo 8:12
Éxodo 8: 16-19
Levántate pronto mañana, preséntate al faraón cuando vaya hacia el río y dile: Así dice Yavé: “Deja salir a mi pueblo, para que me dé culto”. Si no dejas salir a mi pueblo, enviaré tábanos contra ti, contra tus siervos, tu pueblo y tus casas. Las casas de los egipcios y las tierras donde habitan se llenarán de tábanos. Pero exceptuaré ese día la región de Gosen, donde habita mi pueblo, para que no haya allí tábanos, a fin de que sepas que yo soy Yavé en medio del país; haré distinción entre mi pueblo y el tuyo. Este signo sucederá mañana.
Éxodo 9: 1-5
Preséntate al faraón y dile: Así dice Yavé, el Dios de los hebreos: “Deja salir a mi pueblo para que me dé culto”. Si te niegas a dejarlo salir y lo sigues reteniendo, la mano de Yavé caerá sobre tus ganados del campo, los caballos, los asnos, los camellos, las vacas y las ovejas; será una peste espantosa. Pero Yavé distinguirá entre el ganado de Israel y el ganado de Egipto; no perecerá nada de cuanto pertenece a Israel. Mañana hará esto Yavé en el país.
Éxodo 9: 8-9
Tomad dos puñados llenos de hollín de horno. Moisés lo echará al aire, en presencia del faraón; y se convertirá en polvo fino sobre todo el país de Egipto, y originará, en hombres y ganados, úlceras que segregan pus por todo el país de Egipto.
Éxodo 9: 13-19
Levántate de madrugada mañana, preséntate al faraón y dile: Así dice Yavé, el Dios de los hebreos: “Deja salir a mi pueblo para que me dé culto”. Pues esta vez voy a mandar todas mis plagas contra ti, tus siervos y tu pueblo, para que sepas que no hay como yo en toda la tierra. Porque si yo hubiera extendido mi mano y te hubiera herido con peste a ti y tu pueblo, ahora ya habrías desaparecido de la tierra; pero te he preservado para mostrarte mi poder y para que se proclame mi nombre por toda la tierra. Puesto que aún te resistes a dejar partir a mi pueblo, mañana, a esta hora, haré caer una granizada tan fuerte como no la ha habido en Egipto desde su fundación hasta hoy. Ahora, pues, manda recoger tu ganado y cuanto tienes en el campo. Sobre todos los hombres y animales que se hallen en el campo y no sean rrecogidos en casa, caerá el granizo y los matará.
Éxodo 9:22
Extiende tu mano hacia el cielo, y caerá granizo en todo el país de Egipto, sobre los hombres, los ganados y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto.
Éxodo 10: 1-2
Preséntate al faraón, porque yo le he hecho obcecarse a él y a sus siervos, para realizar mis signos en medio de ellos; y para que puedas contar a tu hijo y a tu nieto cómo manejé a Egipto y los signos que realicé en medio de ellos. Así sabréis que yo soy Yavé.
Éxodo 10:12
Éxodo 10:21
Éxodo 11: 1-2
Todavía enviaré una plaga al faraón y a Egipto, tras lo cual os dejará partir; más aún, no sólo os dejará partir, sino que incluso os expulsará definitivamente de aquí. Habla al pueblo y que cada hombre pida a su vecino, y cada mujer a su vecina, objetos de plata y objetos de oro.
Éxodo 11:9
Éxodo 12: 2-14
Este mes será para vosotros el primero de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la comunidad de Israel: El día diez de este mes cada uno tomará una res por familia, una res por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comer la res, que la comparta con el vecino más próximo, teniendo en cuenta el número de personas y la ración que cada cual pueda comer. Será una res sin defecto, macho, de un año. La escogeréis entre los corderos o los cabritos. La guardaréis hasta el día catorce de este mes; y, congregada toda la comunidad de Israel, la inmolará al atardecer. Tomaréis luego la sangre y untaréis las dos jambas y el dintel de las casas donde la comáis. Esa noche comeréis la carne. La comeréis asada al fuego, con ázimos y con hierbas amargas. No comeréis de ella nada crudo ni cocido, sino asado al fuego con su cabeza, patas y vísceras. No dejaréis nada hasta la mañana; pero si sobra algo, al amanecer lo quemaréis. La comeréis así: con la cintura ceñida, los pies calzados y el bastón en la mano; y la comeréis de prisa. Es la Pascua de Yavé. Esa noche yo pasaré por el país de Egipto y mataré a todos los primogénitos del país de Egipto, de los hombres y de los animales, y haré justicia con todos los dioses de Egipto. Yo, Yavé. La sangre os servirá de señal en las casas donde estéis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo; y no os afectará la plaga exterminadora, cuando yo hiera al país de Egipto. Este día será memorable para vosotros; en él celebraréis fiesta a Yavé; de generación en generación como ley perpetua, lo festejaréis.
Éxodo 12: 15-20
Durante siete días comeréis ázimos; desde el primer día retiraréis de vuestras casas la levadura. El que coma pan fermentado, cualquiera de esos siete días, será cercenado de Israel. El primer día tendréis una asamblea santa y el día séptimo tendréis otra asamblea santa. En esos días no haréis trabajo alguno, salvo la comida para cada uno. Esto es lo único que podréis hacer. Guardaréis la fiesta de los Ázimos, porque ese mismo día saqué yo vuestros ejércitos del país de Egipto. Guardad ese día, de generación en generación, como ley perpetua. Comeréis ázimos en el mes primero, desde el día catorce por la tarde hasta el día veintiuno por la tarde. Durante siete días no habrá levadura en vuestras casas. El que coma algo fermentado, sea forastero o indígena, será cercenado de la comunidad de Israel. No comeréis nada fermentado; en todo lugar donde habitéis, comeréis ázimos.
Éxodo 12: 43-49
Ésta es la ley de la Pascua: Ningún extranjero la comerá. Los esclavos que hayas comprado, si los circuncidas, podrán comerla. El forastero y el jornalero no la comerán. Se ha de comer en una sola casa; no sacaréis fuera de casa nada de carne, ni le quebraréis ningún hueso. Toda la comunidad de Israel la celebrará. Si un emigrante que vive contigo desea celebrar la Pascua de Yavé, se circuncidará y entonces se acercará para celebrarla, pues será como los nativos; pero ningún incircunciso podrá comerla. Habrá una misma ley para el indígena y para el emigrante que vive con vosotros.
Éxodo 13:2
Éxodo 14: 2-4
Di a los israelitas que se vuelvan y acampen frente a Pi Hajirot, entre Migdol y el mar, enfrente de Baal Safón, frente a ese lugar acamparéis, junto al mar. El faraón pensará que los israelitas andan errantes por el país y que el desierto les cierra el paso. Yo haré que el faraón se obstine y os persiga; entonces manifestaré mi gloria sobre el faraón y sobre todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Yavé.
Éxodo 14: 15-18
¿Por qué clamas a mí? Di a los israelitas que se pongan en marcha. Y tú, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los israelitas pasen por medio del mar, en seco. Yo haré que los egipcios se obstinen y entren detrás de vosotros y mostraré mi gloria sobre el faraón y todo su ejército, sus carros y sus jinetes. Y los egipcios sabrán que yo soy Yavé, cuando muestre mi gloria sobre el faraón, sus carros y sus jinetes.
Éxodo 14:26
Éxodo 15:26
Si escuchas atentamente la voz de Yavé, tu Dios, y haces lo recto a sus ojos, y obedeces sus mandatos y guardas todos sus preceptos, no te afligiré con ninguna de las plagas con que afligí a los egipcios; porque yo soy Yavé, el que te sana.
Éxodo 16: 4-5
Mira, haré llover pan del cielo para vosotros; el pueblo saldrá cada día a recoger la ración cotidiana; así lo pondré a prueba, a ver si sigue mi ley o no. Mas el día sexto prepararán lo que hayan recogido y será el doble de lo que recogen cada día.
Éxodo 16:12
Éxodo 16: 28-29
Éxodo 17: 5-6
Pasa delante del pueblo, toma contigo algunos de los ancianos de Israel; lleva también en tu mano el cayado con que golpeaste el Río y vete. Yo estaré allí ante ti, junto a la roca del Horeb; golpea la roca y saldrá agua para que beba el pueblo.
Éxodo 17:14
Éxodo 19: 3-6
Habla así a la casa de Jacob y anuncia esto a los hijos de Israel: “Vosotros habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mí. Ahora, pues, si de veras me obedecéis y guardáis mi alianza, seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”. Éstas son las palabras que has de decir a los israelitas.
Éxodo 19:9
Éxodo 19: 10-13
Ve al pueblo y que se purifiquen hoy y mañana; que laven sus vestidos y estén preparados para el tercer día; porque el tercer día descenderá Yavé sobre el monte Sinaí a la vista de todo el pueblo. Señala un límite alrededor del monte, y di: Guardaos de subir al monte o de tocar su falda. Quien toque el monte morirá. Nadie pondrá la mano sobre el culpable; será apedreado o asaeteado, sea hombre o animal; no quedará con vida. Sólo cuando suene el cuerno podrán subir al monte.
Éxodo 19: 21-22
Baja y advierte al pueblo que no traspase los límites para ver a Yavé, porque morirían muchos de ellos. Los sacerdotes que se acerquen a Yavé deben purificarse también, para que Yavé no irrumpa contra ellos.
Éxodo 19:24
Anda, baja, y luego subes con Aarón; pero los sacerdotes y el pueblo no traspasarán las lindes para subir hacia Yavé, a fin de que él no irrumpa contra ellos.
Éxodo 20:2
Éxodo 20:3
Éxodo 20:4
Éxodo 20: 5-6
No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yavé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian, pero tengo misericordia por mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos.
Éxodo 20:7
Éxodo 20: 8-11
Recuerda el día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos, pero el día séptimo es día de descanso en honor de Yavé, tu Dios. No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el forastero que habita en tu ciudad. Pues en seis días hizo Yavé el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó; por eso bendijo Yavé el día del sábado y lo santificó.
Éxodo 20:12
Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yavé, tu Dios, te va a dar.
Éxodo 20:13
Éxodo 20:14
Éxodo 20:15
Éxodo 20:16
Éxodo 20:17
No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo.
Éxodo 20: 22-23
Éxodo 20: 24-26
Constrúyeme un altar de tierra para ofrecer sobre él tus holocaustos y tus sacrificios de comunión, tus ovejas y tus bueyes. En cualquier lugar donde conmemore mi nombre, vendré a ti y te bendeciré. Si me construyes un altar de piedra, no lo edificarás con sillares, porque al labrarlas con el escoplo las profanarías. Tampoco subirás por gradas a mi altar; para que no se descubra tu desnudez sobre él.
Éxodo 21: 1-11
Éstas son las leyes que les expondrás: Si compras un esclavo hebreo, servirá seis años, y el séptimo saldrá libre, sin pagar nada. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, su mujer saldrá con él. Si su amo le dio mujer; y ella le dio a luz hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán del amo, y él saldrá solo. Si el esclavo declara: “Yo quiero a mi señor, a mi mujer y a mis hijos; no deseo salir libre”, su amo lo llevará ante Dios y, arrimándolo a la puerta o a la jamba, le horadará la oreja con una lezna; y será su esclavo para siempre. Si un hombre vende a su hija por esclava, ésta no saldrá como salen los esclavos. Si no agrada a su señor, al que había sido destinada, éste permitirá su rescate. No podrá venderla a extranjeros, tratándola con engaño. Si la destina para su hijo, la tratará como a sus hijas. Si toma para sí otra mujer, no privará a la primera de la comida, del vestido ni de los derechos conyugales. Y si no le da estas tres cosas, ella podrá irse de balde, sin pagar nada.
Éxodo 21: 12-14
El que hiera mortalmente a un hombre, morirá; pero si no fue intencionado, sino que Dios lo permitió, yo te señalaré un lugar donde podrá refugiarse. En cambio, si alguien se excita contra su prójimo y lo mata con alevosía, lo arrancarás de mi altar para matarlo.
Éxodo 21: 15-17
El que pegue a su padre o a su madre, morirá. El que rapte a una persona - la haya vendido o esté todavía en su poder -, morirá. El que maldiga a su padre o a su madre, morirá.
Éxodo 21: 18-19
Si dos hombres riñen y uno hiere a otro con una piedra o con el puño, sin causarle la muerte, pero obligándolo a guardar cama, si el herido puede levantarse y andar por la calle, apoyado en su bastón, entonces el que lo hirió será absuelto, pero deberá indemnizar el tiempo de paro y los gastos de la curación.
Éxodo 21: 20-21
Si uno golpea a su esclavo o a su esclava con un palo y muere en el acto, deberá ser castigado; pero, si sobrevive un día o dos, no será castigado, pues era propiedad suya.
Éxodo 21: 22-25
Si, en el curso de una riña, alguien golpea a una mujer encinta, provocándole el aborto, pero sin causarle otros daños, el culpable deberá indemnizar con lo que le pida el marido de la mujer y determinen los jueces. Pero si se produjeran otros daños, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, cardenal por cardenal.
Éxodo 21: 26-27
Si uno hiere a su esclavo o a su esclava en el ojo y lo deja tuerto, le dará libertad en compensación del ojo. Si uno rompe un diente a su esclavo o a su esclava, le dará libertad en compensación del diente.
Éxodo 21: 28-32
Si un buey acornea a un hombre o a una mujer y le causa la muerte, el buey será apedreado, y no se comerá su carne, pero el dueño del buey será absuelto. En cambio, si el buey ya embestía antes y su dueño, advertido, no lo guardó, entonces si ese buey mata a un hombre o a una mujer, el buey será apedreado, y también su dueño morirá. Si se le impone una compensación, dará en rescate de su vida cuanto le impongan. Si acornea a un esclavo o a una esclava, se pagarán treinta siclos de plata al dueño de ellos, y el buey será apedreado.
Éxodo 21: 33-36
Si uno deja abierto un pozo, o cava un pozo y no lo tapa, y cae dentro un buey o un asno, el propietario del pozo indemnizará con dinero al dueño del animal y se quedará con el animal muerto. Si el buey de uno acornea al buey de otro, causándole la muerte, venderán el buey vivo y se repartirán el dinero; el buey muerto también lo repartirán. Pero si se sabía que el buey ya embestía antes, y su dueño no lo guardó, pagará buey por buey y se quedará con el buey muerto.
Éxodo 21:37
Si uno roba un buey o una oveja, y los mata o vende, restituirá cinco bueyes por el buey, y cuatro ovejas por la oveja.
Éxodo 22: 1-3
Si un ladrón es sorprendido en el acto y es herido de muerte, no hay delito de sangre. Mas si ya había salido el sol, entonces sí hay delito de sangre. El ladrón debe restituir. Si no tiene con qué, será vendido para restituir por su robo. Si el buey, el asno o la oveja robados, se hallan aún vivos en su poder, restituirá el doble.
Éxodo 22:4
Éxodo 22:5
Si se declara un incendio y se propaga por causa de los zarzales, abrasando las gavillas, las mieses o el campo, el autor del incendio deberá resarcir el daño.
Éxodo 22: 6-7
Si uno deja en depósito a otro dinero o utensilios para que se los guarde y son robados de la casa de éste, si se descubre al ladrón, restituirá el doble. Pero si no se descubre al ladrón, el dueño de la casa se presentará ante Dios y jurará que no ha tocado los bienes de su prójimo.
Éxodo 22:8
En los casos delictivos en que uno reclama a otro un buey, un asno, una oveja, un vestido o un objeto extraviado, se llevará la causa ante Dios y aquél a quien Dios declare culpable, restituirá el doble a su prójimo.
Éxodo 22: 9-12
Si uno deja en custodia a otro un asno, un buey, una oveja o cualquier otro animal y se le muere, daña o es robado sin que haya testigos, éste jurará por Yavé que no ha tocado el animal de su prójimo. El dueño aceptará el juramento y no habrá nada que restituir. Pero si el animal ha sido robado de junto a él, restituirá a su dueño. Si el animal ha sido despedazado, traerá como prueba los despojos y no tendrá que restituir.
Éxodo 22: 13-14
Si uno presta un animal y se daña o muere, en ausencia de su dueño, tendrá que restituir. Si estaba presente su dueño, no tendrá que restituir. Si lo había alquilado, el dueño recibirá el precio del alquiler.
Éxodo 22: 15-16
Si uno seduce a una virgen, no desposada, y se acuesta con ella, le pagará la dote, y la tomará por mujer. Si el padre de ella no quiere dársela, el seductor pagará el dinero de la dote de las vírgenes.
Éxodo 22:17
Éxodo 22:18
Éxodo 22:19
Éxodo 22: 20-23
No maltratarás al forastero, ni lo oprimirás, pues forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto. No vejarás a viuda alguna ni a huérfano. Si los vejas y claman a mí, yo escucharé su clamor, se encenderá mi ira y os mataré a espada; vuestras mujeres quedarán viudas y vuestros hijos huérfanos.
Éxodo 22:24
Éxodo 22: 25-26
Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás al ponerse el sol, porque con él se abriga; es el vestido de su cuerpo. ¿Sobre qué va a dormir, si no? Clamará a mí, y yo lo escucharé, porque soy compasivo.
Éxodo 22:27
Éxodo 22: 28-29
Éxodo 22:30
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